En los últimos años Chile ha sido pionero en crear una cultura de emprendimiento dinámico para posicionarse como uno de los polos de innovación latinoamericano. Esto a través de una red de incubación, diversos tipos de financiamiento, apoyos para el trabajo en emprendimiento corporativo, líderes en redes de ángeles, y un programa de apoyo a emprendedores de nivel global que vienen a Chile a emprender.

Un poco de contexto

Chile no fue el primer país en considerar estimular el emprendimiento. Muchos otros países habían intentado hacer lo mismo, con resultados mixtos. En lugares como Silicon Valley, Singapur, Tel Aviv, Bangalore y las provincias chinas de Guangdong y Zhejiang, la intervención pública ilustrada desempeñó un papel clave en la promoción del espíritu empresarial. Sin embargo, para cada una de estas intervenciones gubernamentales exitosas hubo muchos fracasos, donde el gasto público sustancial no dio frutos.

En el caso de Chile la intervención del gobierno tomó dos rutas principales:

  • El primero se centró en crear un entorno más hospitalario en el que pudieran desarrollarse empresarios y capitalistas de riesgo. Algunas de las intervenciones más relevantes en este frente fueron reglas legales bien definidas y una aplicación legal efectiva, asegurando el acceso a tecnología de punta, creando incentivos fiscales, capacitando a empresarios y permitiendo que la tecnología fluya de académicos e investigadores a empresarios.
  • El segundo conjunto de intervenciones consistió en aumentar la disponibilidad de financiamiento para emprendedores. Esto se hizo mejorando el atractivo del mercado de capital de riesgo o otorgando financiamiento público directo. Los gobiernos a menudo habían preferido dar recursos en lugar de crear un ambiente más hospitalario para el emprendimiento, ya que era más fácil repartir dinero que cambiar las regulaciones y crear incentivos. Sin embargo, también fue más fácil fallar en estimular el espíritu empresarial al repartir recursos, ya que los gobiernos podrían asignar fondos de manera ineficiente, o los recursos podrían terminar en las manos equivocadas. Hubo muchos ejemplos en los que las asignaciones de recursos bien intencionadas no habían estimulado el espíritu empresarial. Sin embargo, la experiencia también mostró que los centros de emprendimiento de vanguardia a menudo encontraron su origen en una intervención gubernamental proactiva.

Entonces, ¿A qué nos referimos con ecosistema de emprendimiento exactamente?

Le llamamos ecosistema emprendedor a todas aquellas entidades gubernamentales y no gubernamentales que apoyan directa o indirectamente al desarrollo del emprendimiento dentro del país.

Algunas de ellas son:

Fuentes:

  • Libro The Startup Journey – Roberto Musso
  • Paper Start-Up Chile: April 2012, Harvard Business School
  • Manual de defensa del Emprendedor